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jueves, 17 de diciembre de 2009

!Soy una Perra!


Por Teresa Padrón
“Mientras más conozco a los hombres, más amo a mi perro…”
Charles de Gaulle

Hoy todo apuntaba a que sería un día normal. Por la mañana, después de dejar a nuestro hijo en su escuela, mi esposo y yo fuimos a desayunar, lo dejé en su trabajo y antes de volver a casa, me detuve a hacer algunas compras y algunos pagos, (como cuadra a toda buena ama de casa, ja, ja). Como aún era temprano y estaban cerrados la mayoría de los locales del centro comercial, me entretuve, como siempre, frente a la vitrina de la tienda de mascotas a contemplar los peces.
Absorta como estaba en el maravilloso espectáculo de una danza multicolor que los peces parecían estar ejecutando para mí y sólo para mí, no me percaté de una joven mujer que hacía esfuerzos inútiles por que alguien abriera la tienda. Cuando parecía que estaba a punto de tirar la puerta de establecimiento, me acerqué a señalarle el letrero que decía “ABRIMOS A LAS 10 a.m.”. Con cara de angustia me dio las gracias y me preguntó la hora. Le dije que apenas iban a dar las 9 y le pregunté cuál era la razón de su apuro. ─Mi hijo le pidió a Santa Clós un conejito y Santa Clós va a “llegar” a su kinder a las 11─ dijo. ¡Lo que no hace una madre por complacer a sus hijos!, pensé.
Recordé, hasta ese momento, que mi hijo también le pidió a Santa “otra” mascota. Y si entrecomillo la palabra es porque en nuestra casa ya hay más animales que personas (2 perros, una gatita y una tortuga). Es precisamente porque mi hijo piensa que la tortuga está muy sola en su pecera, que le pidió una “compañera”. Yo también creo que necesita compañía.
Como no veíamos la hora en que abrieran, le propuse llamar a la veterinaria de mis mascotas a ver si ella sabía de algún lugar en donde vendieran conejos. Me dio varias opciones, pero la joven no traía carro, así que también me ofrecí para llevarla. Nuestra búsqueda fue infructuosa. ─No es época de conejos─ nos dijo un veterinario con aspecto de granjero en el almacén de “Purina” en el que terminamos. Yo me quedé pensando en eso de la “época” de los conejos con mirada perpleja, puesto que los conejos son famosos justo por su reproducción acelerada en cualquier época.
Cuando habíamos perdido casi toda esperanza de hallar al susodicho lagomorfo (acabo de aprender que esa palabra se usa para designar al grupo al que pertenecen los conejos), recordé una tienda d mascotas con un nombre muy “nice” en donde yo había visto alguna vez conejos. La joven no reparaba en elogios hacia mí y me colmaba de bendiciones y me aseguraba que ella jamás había conocido alguien que se tomara las molestias que yo me estaba tomando por una desconocida y que…..!Pufff….! ─No es para tanto, le dije─ Lo hago porque soy mamá y porque amo a los animales y porque sé lo angustiante que les resulta a los padres evitar que sus niños se enteren de que “Santa” no existe…
En fin, que íbamos camino a nuestra cita con el destino por céntrica y concurrida avenida cuando en un semáforo en rojo, veo a una niñita arrojar montones de basura sin ningún pudor por la ventana de una camionetota de esas que les gustan tanto a las señoras de Obregón…. La reprendo diciéndole que no lo haga y le hago señas a su madre a través de los cristales oscuros y cuando ésta finalmente decide bajarlos, me asesta a todo pulmón: “Pin… perra, ¿qué traes perra? ¡Es una niña! ¡Hija de tu p…. madre…!” Me acompañante y yo no salíamos de nuestro estupor y, boquiabiertas, volteamos a vernos con cara de ¿!Qué está pasando aquí!?
Cuando finalmente la luz cambió, reinicié la marcha y la mujer seguía gritándome una retahíla de los más variopintos insultos. No es que me haya sentido ofendida (me han dicho cosas peores en la vida), mucho menos viniendo de alguien que ni siquiera conozco (ni querría conocer),. Además, para mí el que me digan “perra” es casi, casi un halago puesto que amo a todos los perros del mundo, porque creo que los animales nos enseñan a diario cómo vivir en armonía, sólo con lo indispensable y de acuerdo a la naturaleza. Lo que sí sentí fue mucha tristeza y miedo de pensar en el mal ejemplo que algunos padres, como esa señora, les dan a sus hijos a diario con su conducta.
Bajé a mi nueva amiga en la tienda y la esperé en mi carro. Me quedé pensando en lo mal que está el mundo. Crímenes, asaltos, secuestros, asesinatos y todo tipo de violencia a la orden del día en todas partes y Sonora no es la excepción. Lo peor es que esto se ha vuelto algo cotidiano y lo vemos ya como cosa “normal”. Y no sólo eso, sino que lo fomentamos desde nuestra casa y lo predicamos con nuestro ejemplo.
Nuestros ídolos son los rudos y bravucones. Nos gustan los narcocorridos y le rendimos culto al dinero, a la apariencia externa y a la ostentosidad. En nuestra ciudad abundan los expendios de cerveza, las estéticas, los lotes de autos y escasean los museos, las galerías, las bibliotecas, los parques y jardines públicos. El ejemplo de adultez que tienen nuestros niños es el de un papá grosero, malhablado, bravucón, borracho y con una camionetota y el de una mamá por el estilo (sólo que con uñas larguísimas de gel, delineado permanente en las cejas, luces en el pelo y esceso de maquillaje).
¡Y decimos querer a nuestros hijos! Si eso fuese cierto, nos preocuparía más educación que su “bienestar” económico. Pero para tener hijos bien educados no basta con mandarlos a escuelas caras, sino que hay que, primero, educarnos nosotros. En la medida en que cambiemos nuestros gustos y aficiones y comencemos a cultivarnos, a estudiar, a aprender, a adquirir otro tipo de hábitos, la cultura de la violencia en la que estamos inmersos irá cediendo terreno a una cultura de la tolerancia, la diversidad, el respeto y la armonía. Eso sí sería demostrarles a nuestros hijos cuánto los amamos y a nuestra ciudad cuánto aprecio y arraigo le tenemos.
Salió, finalmente mi amiga de la tienda de mascotas sin conejo, sin ratón, sin tortuga y sin tiempo ya para comprar algo. La dejé frente a su trabajo y nos despedimos intercambiando celulares y abrazos navideños. Me fui con el corazón alegre por haber hecho una nueva amistad y por que Dios me había puesto, de nuevo, en una situación en la que pudiese ser útil a alguien. Olvidé los insultos y, en vez de eso, me vino a la cabeza una de las bandas de rock favoritas de mi hijo, los “Patita de Perro” y me fui a casa “ladrando” una de sus rolas “Motoperros por aquí, motoperros por allá, motoperros ten cuidado! Guau, guau, guau…” Feliz Navidad. Amor y Paz”.
P.D.. Ilustro mi artículo con la foto del ganador al concurso del “perro más feo del mundo” 2009 (creo que este perro es más hermoso que muchas personas, incluida la señora que creyó haberme ofendido). Shalom!
Teresa de Jesús Padrón Benavides

martes, 8 de diciembre de 2009

Sólo para melómanos


Queridos amigos, aquí les va la primera entrega de una serie de artículos sobre música. Esta vez toca a nuestro querido amigo y excelente guitarrista cajemense, Javier Remo, asiduo colaborador y entusiasta promotor del arte culto en Cajeme. Por favor, vean el video de "Sensemayá" de Revueltas en una gran versión con la Filarmónica de Berlin y el talentoso y joven director venezolano Gustavo Dudamel.
Nota: Hay que esperarse un poquito para que aparezca el video, porque youtube sube sus anuncios. Gracias!
Que lo disfruten!

Recordando a Silvestre Revueltas

Recordando a Silvestre Revueltas

Javier Martínez Rosas


“Dentro de mí existe una interpretación muy peculiar de la naturaleza: todo es ritmo”.
-S. Revueltas



El genial y quizá más original y notable músico de México fue Silvestre Revueltas. Nacido en Santiago Papasquiaro, Durango hace ciento diez años; desde muy temprana edad dio muestras de entusiasmo y talento musical, afortunadamente sus padres eran personas sensibles amantes de las expresiones artísticas y lo apoyaron para que desarrollara plenamente sus facultades musicales, que los iniciaría a los seis años. A los trece ingresaría al Conservatorio Nacional.

En 1917 su padre decide enviar a Silvestre y a su hermano a estudiar a Austin Texas al St. Edward’s College. Estando allí lleva a uno de sus maestros una composición para violín y piano, su maestro le dice que es una obra muy influenciada por Debussy, Silvestre le responde que en su vida ha escuchado música de ese compositor. Lo anterior se sabe por una carta que se conserva y en ella relata cómo inconscientemente se acercó al estilo de éste músico francés de vanguardia.

Después de haber vivido siete años en Estados Unidos, y haber estudiado además en la Chicago Musical College, regresa a México por la muerte de su padre. En esos años el país vivía una pujanza en la educación y las artes, con una fuerte carga de nacionalismo, un proyecto de nación cuya cabeza oficial era José Vasconcelos. En ese ambiente Silvestre Revueltas empezó a relacionarse con las figuras destacadas del ámbito artístico. Comienza a ser más prolífico como compositor.

La mayoría de sus obras, incluidas las mejores, suenan a mestizaje. Inmerso en el movimiento nacionalista, se convirtió en un entusiasta de lo popular mexicano. Fue en las costumbres, la manera de ser y vivir del pueblo donde encontró inspiración; el alma de México. El resultado es que su música es una exquisita fusión de música popular con elementos de vanguardia de la música llamada ‘culta’. Junto con Manuel M. Ponce y Carlos Chávez llena un periodo extraordinario de la música en México, los tres músicos más representativos y admirados en el mundo que han nacido en éste país; y de ellos, Silvestre Revueltas suele ser más interpretado hasta hoy. Algunas de sus obras han sido consideradas entre las más originales del siglo XX, la favorita y más apreciada es Sensemayá.

La mayor parte de la producción musical de Revueltas toma elementos de la música popular de los pueblos y ciudades, como de la música de los mariachis tocada en las plazas; sin embargo, en algunas de sus obras se escucha también la influencia de la música indígena, un ejemplo es su obra ‘La noche de los Mayas’, donde el resultado es impactante, logrando transmitir el profundo carácter místico del pueblo maya, una verdadera obra maestra. Revueltas era un soñador y en su música esa sensación de ensueño siempre está presente, en una de sus cartas a su madre escribe:

“Muchas veces, al caer de estas tardes invernales, me voy a Chapultepec. Y bajo el cielo nublado me pongo a soñar, un sueño de amor y de poesía. Y al volver a la realidad y ver mis sueños desbaratados, me dan ganas de llorar, de morirme... Perdóname, mamacita, perdóname, son locuras, locuras que sólo a ustedes comunico, porque sólo ustedes me comprenden; los demás se reirían”

Entre su producción se puede encontrar obras sinfónicas, canciones, música para ballet, composiciones teatrales, para cine y para cámara. Algunas de sus obras más destacadas son Sensemayá, La noche de los Mayas, Redes, Janitzio, Planos, Colorines y Homenaje a García Lorca.

Revueltas muere en la Ciudad de México el 5 de octubre de 1940, y el poeta Pablo Neruda leyó en voz alta: “Ahora son las estrellas de América tu patria y desde hoy tu casa sin puertas es la Tierra”.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El rincón del bardo

Hola queridos amigos, este espacio está abierto también ala creación literaria de todos los géneros, incluida la poesía. aquí les va una pequeña pero sustanciosa muestra del talento cajemense. Perla Ortiz Murray, poeta por elección y mujer valiente por convicción, aguerrida de las causas justas, incansable luchadora social y enamorada de la literatura (materia que imparte con devoción) y, Carlos avilez, (sí, el bajista de Cuca), rocanrolero de corazón, músico, poeta, loco, y gran amigo mío. Que lo disfruten
Salud!

De Carlos Avilez

I

La domesticación del deseo consiste
en narcotizarle
hasta que sus garras se oculten
como en aquel puño indefenso de gato dormido.

Pero cuidado
que el sueño del felino es frágil
y si se le despierta súbitamente,
su garra de tigre puede partirte en dos
en un suspiro.


II

No creo en Dios pero
Él me ha pedido que no lo diga.
Se acercó a mi oído y
murmuró palabras tan bellas
que creí que era un sueño.
Desde entonces no creo en Dios.
Creo en los sueños.

De Perla Ortiz

NOCHE DE OBSCURO RICTUS

Basta
a veces
el páramo
de la página
en blanco
para perdernos
en toda
su inmensa
s
o
l
e
d
a
d

Y basta
así,
también,
entre tú y yo
la finura
de una línea
trazada
en el níveo
del papel
para
d
e
s
v
a
n
e
c
e
r
el rictus
obscuro
de la noche .

POETA EN EL HUECO DE MIS MANOS

Son
mis manos
hueco para tu risa
y papel
donde en sordina
se escribe tu elegía…
cantada
en grito silenciado…
y en mudo torrente de obscuridad.

Ya mis dedos
p
o
e
t
a
no se enlazan a los tuyos

y sin embargo
p
o
e
t
a
aun velan en ellas
la caricia dormida
el beso lanzado al viento
y sobre todo
p
o
e
t
a
la costumbre
de ser
el cuenco
donde bebe
el alma de mi amigo..

Los libros exiliados

Los libros exiliados
(A propósito del homenaje a Ray Bradbury en la FIL)(ver entrevista en barra de video)

“El amor de Yahvé es el principio del conocimiento. Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.”
Proverbios 1:7
Imaginemos este escenario: Los libros son vetados (y los pocos que quedan son quemados) y sus dueños perseguidos y encarcelados por querer perseverar en una práctica obsoleta, anticuada y que nada aporta de “valioso” a una sociedad cuyos principios rectores son la auto complacencia y el hedonismo, el consumo masivo, la maquinación y deshumanización. Una sociedad en donde lo “políticamente correcto” es poseer bienes materiales, ser ostentoso en los gustos y procurarse placeres perversos tales como perseguir a los peatones con sus carros intentando arrollarlos o prenderle fuego a las pocas especies de animales que aún sobreviven sólo por ver cómo sufren. ¿Les suena familiar?
Ray Bradbury escribió su profética novela Farenheit 451 en 1953, en plena Guerra Fría y la situó en 1990. Hoy, a casi 20 años del tiempo que él describe, podemos atestiguar que no sólo su visión fue certera, sino que la realidad superó a la ficción.
Estamos asistiendo a la peor de las distopias posibles. Una visión nefasta, oscura, en donde la miseria humana se refleja en la violencia cotidiana, en la pobreza extrema de muchos y en la riqueza y poderío de unos cuantos. En el desprecio por la cultura, por el arte, por la vida espiritual y en el desencanto por no hallar la verdadera felicidad, por más que nos afanemos, en lo material.
En la novela, Guy Montag, el personaje principal es un bombero aunque, apelando al juego de palabras en Inglés (fireman) que traducido sería literalmente “hombre del fuego” se dedica, no a apagar incendios, sino a quemar libros. Su trabajo es considerado como esencial por su jefe, el capitán Beatty, para la auto censura y el control que la sociedad requiere para su manipulación.
La contraparte de Montag, Clarisse Mcllelan, es una intelectual, amante de los libros, libre pensadora y, porlo tanto, crítica del mundo en el que vive. Ella logra que Montag se cuestione respecto de su propia vida, sus valores, sus creencias, su sentido de la felicidad…. Irónicamente, Clarisse muere arrollada por un automóvil.
La novela termina con una famosa cita de la Biblia, Apocalipsis 22:2 (El río de agua de vida) “Luego me mostró el río de agua de vida, brillante como el trono de Dios y del Cordero”. En medio de la plaza, a una y otra márgenes del río, hay un árbol de vida que da fruto doce veces, una vez cada mes y sus hojas sirven de medicina para los gentiles”. (Las cursivas son mías).
Dentro de la literatura llamada de ficción, esta es una de las más bellas metáforas acerca del conocimiento como “agua de vida” que fluye, perenne hacia la liberación absoluta y de la ignorancia como esclavitud, como ceguera, como estatismo y petrificación de los fines últimos del hombre.
Bradbury ha dicho de su novela que es, ante todo una crítica a la sociedad de consumo y auto complaciente y un homenaje a la literatura y a los libros como entes liberadores de la esclavitud y la estupidez en la que vivimos inmersos gracias a la televisión y a los medios masivos.
En esta entrevista, que concedió, vía satélite a los asistentes a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, Bradbury habla de su amor por la vida, de un niñez, de sus pasiones, sus miedos y frustraciones, pero sobre todo, habla de su gran amor: los libros. Y menciona, con una emoción que sólo tienen los bibliófilos, a algunos de sus grandes autores que, curiosamente, no son novelistas, sino poetas., tal vez porque él es un poeta en ciernes que, a sus 89 años, sigue enamorado de la literatura y ésta lo sigue sorprendiendo.
Y Bradbury nos habla de lo feliz que ha sido como escritor y nos conmina a leer, nos convoca a descubrir el placer de la lectura y nos incita a apasionarnos de los libros con una frase tolstoiana: “Dedícate a hacer lo que amas y ama lo que haces”.
Yo agregaría sólo una pequeña nota a la frase anterior y sería que, para que los que amemos sea algo bueno, algo noble, algo sublime, tendríamos que empezar por revalorar el conocimiento (a través de los libros) como única fuente de inspiración y de guía para conseguirlo.
No exiliemos a los libros. No los despreciemos y los veamos como entes extraños, inútiles, carentes de valor. Hallemos placer en ellos. Hagámoslos nuestros aliados en la búsqueda del verdadero sentido de la vida. Que la luz del conocimiento que sólo ellos nos brindan, apague la oscuridad de la ignorancia propia de nuestro tiempo.

www.nea.gov/av/video/bradbury/bradbury.html,
Teresa de Jesús Padrón Benavides

viernes, 27 de noviembre de 2009

El cine como espejo de la sociedad

Vean el video que ilustra el artículo del Maestro Riande (seguramente les resultará familiar)

El cine como espejo de la sociedad
Mtro. Adolfo González Riande

Cuando el 28 de diciembre de 1895, las imágenes de Lumiére se proyectaban en el Salón “Indien” del Café de las Capuchinas en París, y el tren hacía su arribo a la estación de la CIOTAT(Lumiére,1895)provocando pavor entre el público reunido ahí en el café, el público –detallan algunas crónicas de la época—corrió despavorido al ver “el movimiento” de la locomotora sobre la pared del café—el invento de los Lumiére no hacía otra cosa más que reflejar la vida, y se convertía desde ese instante, en un enorme espejo, en el que se reflejaría posteriormente la sociedad.
Es cierto, que lo que vieron aquellos azorados espectadores, fueron simplezas, banalidades, como por ejemplo, la llegada del tren, la salida de los obreros de la fábrica de los hermanos Lumiére, niños peleando entre ellos, y un muro que está siendo demolido, entre otras escenas triviales.
Sólo unos cuantos veían el mundo
Pero fuera de todo esto, lo que causó el asombro de esos primeros espectadores, fue el hecho de ver la reproducción de la realidad en “movimiento”.
Hasta antes del invento de los Lumiére, la percepción del mundo estaba circunscrita a la visión de los escritores, quienes recorrían el mundo, observando, anotando y describiendo todo cuanto pasaba a su alrededor, para escribirlo y publicarlo.
Por decirlo de otra manera, los escritores eran los divulgadores del entorno, los encargados de contarle a la gente, que era lo que sucedía en la sociedad mundial.


El espejo comienza a “moverse”
Como ya había detallado anteriormente, el cinematógrafo ha sido un espejo, lo mismo nos condujo a la Estación de la CIOTAT para ser testigos de “La llegada de el tren”(Lumiére,1895), que nos ha colocado en el marco de la guerra civil norteamericana, para ver como surgía el Ku Klux Klan en “El Nacimiento de una Nación”( Griffith,1915). Y ahí estamos todos atentos, para ver la cara y los ojos del “negro” Gus.
El cinematógrafo nos ha hecho sentir, nos ha impresionado, transportándonos en atmósferas inquietantes y amenazadoras, como en”El gabinete del Doctor Caligari”(Wiene, 1919).
Asimismo, este joven arte que apenas anda cumpliendo los 113 años de vida, ha sido capaz de conducirnos desde el México rural de los caciques ,en “El reboso de Soledad”(Gavaldón,1957) hasta los avatares de la modernidad y el choque generacional de “Una familia de tantas”(Galindo, 1948), o bien una atmósfera abigarrada del México del nuevo milenio con “Amores Perros”)Iñárritu,2000), y los conflictos existenciales de un par de chavos defeños de la generación del Nintendo, en “Y tú mamá también”(Cuarón,2001).
Pero, detengàmonos un momento en este jueves 29 de mayo del 2008, y empecemos por admirar las imágenes de hace 30 años, subàmonos a la màquina del tiempo de Wells, y aprovechemos este momento en mirar hacia atràs y redescubrir el tiempo, y leer las imàgenes del valle y la ciudad, acompañemos a las imàgenes captadas por Josè Angel, y reconstruyamos en nuestra mente,sitios, personas, instituciones,vivamos nuevamente el rostro de nuestro entorno.
Damas y caballeros, dispongámonos entonces a presenciar “Rostros de Cajeme”,la obra de este moderno juglar que es Josè Ângel.
Gracias de antemano por su presencia.
Para terminar esta exposición, quiero citar la frase que el propio Lumiére acuñó sobre el cinematógrafo:”es un invento, que no le auguro un gran futuro”.



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N. Del E. Texto del Mtro. Adolfo G. Riande, en la presentaciòn del video “Rostros de Cajeme”, dirigido por Josè Àngel Lèon,el pasado 29 de mayo, en la “Casa Rosalva” de Cd. Obregón, Son.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

zebranegra

Compañeros de juerga, amigos queridos, compinches, y demás motes para referirnos a quienes queremos de verdad:
Aquí va una pequeña muestra del talento cajemense... El Rafa Martínez Guerrero, dramaturgo insigne, Premio Nacional de Teatro, becario del foro Shakespeare, y gran amigo mío, es también, junto a si ilustrísmo progenitor, integrante de la que sea, tal vez, la mejor banda grupera de por estos lares "LABERINTO". Sí, como lo oyen.... ¿Quén dice que no se puede, en este mundo contrastante y globalizado, hacer de todo y hacerlo bien...? Además, el arte popular y el arte clásico, no tienen por qué ser antagónicos, ¿no creen? Rafael es un dramaturgo, actor, y director de teatro y tiene un espectáculo llamado "Los improvisados" cuyo formato es muy parecido al de "Who's line is it anyway?", excelente programa de improvisaciòn pero con buenísimos actores. Y los de Rafa no son la excepción pues no son, para nada, "improvisados" puesto que todos tienen amplia trayectoria en lo que hacen. Yaret Calleros, Armando García, Alejandra Guzmàn (homónima de la "desnalgada",) entre otros cuyos nombres se me escapan.
Échenle un ojo a Zebranegra, nuesto nuevo link de video, que es cortesía de Rafa Martínez Productions.
Ahhhhh qué bueno está este cafecín....
Salud!

lunes, 23 de noviembre de 2009

watching t.v.

WATCHING T.V.
She had a perfect breasts
She had high hopes
She had almond eyes
She had yellow thighs
She was a student of philosophy
Watching T.V.
Roger Waters



Y de pronto, entre el sinfín de pornografía, violencia y comerciales idiotas, aparecieron en la pantalla, sucediéndose uno a otro, cronológicamente y con precisión en los detalles, los momentos más íntimos que vivió con ella. No era un a película, no. Mucho menos un documental. Esto era la historia de sus vidas, la suya y la de ella, contada prodigiosamente y con exactitud por alguien en cuya voz él casi lograba percibir un aire familiar.
Se quedó pasmado. Sólo por un momento tuvo la sensación de que aquello era un sueño. Buscó desesperadamente el control del televisor, pero una vez que lo tuvo en su mano, fue incapaz de oprimir el botón. No había cortes comerciales, no había pausas ni intermedios… Ante él se proyectaba la película de su vida (por lo menos de esa parte de su vida que había sido la mejor). Él era el único espectador.
Ahí estaba él. Podía reconocerse en cada gesto, en cada movimiento, en cada palabra pronunciada a su oído, suavemente, como sólo se hablan los amantes. Se hallaban en su pequeña cama, abrazados en posición fetal, él atrás de ella. A lo lejos, se alcanzaba a escuchar el susurro de una canción conocida sólo por ambos. No era precisamente una canción de amor, pero sí lo era y también de muerte, de tristeza.
Ella murmuraba a su oído, una a una, las líneas de esa canción y las iba traduciendo y ambos comentaban su contenido. Coincidían en que era una gran canción, discurrían sobre política, cine, libros, comida y, acto seguido, se besaban, profusamente, apasionadamente, como si quisieran comerse el mundo a besos. Como si cada beso fuese el último, el definitivo.
El sudor corría por su frente y empapaba sus manos mientras continuaba inmóvil en el sofá de su cuarto. Sentía el impulso frenético de levantarse por un trago, pero no podía apartar sus ojos de la pantalla. La siguiente escena, era la que había permanecido más viva en su memoria:
La canción había terminado y ambos se miraban fijamente. Ella contemplaba de cerca su rostro mientras lo acariciaba. El blanco de sus manos contrastaba con el color moreno de él. Amaba su ceño fruncido, las prominentes entradas de su frente, sus labios gruesos que formaban unas comisuras en ambos extremos las cuales ella besaba tiernamente mientras se iban haciendo más pronunciadas conforme él esbozaba una sonrisa de placer.
Él, por su parte, no dejaba de tocar su cuerpo, tibio, terso, voluptuoso. Un cuerpo que se acoplaba al suyo como si fuesen dos piezas de un mismo embalaje. Un cuerpo cuyos poros exhalaban un perfume sólo reconocible a su olfato. Un cuerpo que temblaba de amor entre sus brazos cual si fuese un frágil animal pidiendo afecto. Un cuerpo que parecía esculpido por sus manos, las cuales recorrían lentamente cada palmo, acariciándolo como sólo el creador de una obra maestra, satisfecho con ella, puede hacerlo. Unas manos que formaban un cuenco perfecto a sus pequeños y hermosos senos, a los cuales llegaban, irremediablemente, hacia el final del recorrido. Y allí se detenían, por un instante, y eso era el preámbulo del ritual amoroso en el cual se sumergían, después, durante horas….
De pronto, una falla en la transmisión interrumpe la escena principal… ¡No puede creerlo…! ¿Por qué justo en ese punto de la historia…? La programación continúa su curso habitual. Las noticias de la medianoche anuncian que un coche bomba ha matado a casi 30 feligreses en una mezquita en Irak. No hay sobrevivientes. La pandemia de influenza avanza, implacable, hacia otros puntos del orbe. Una tormenta de nieve cae inesperadamente sobre Madrid presagiando que será un invierno crudo. Un hombre se inmola ante los ojos atónitos de su familia y deja una carta reveladora: “Lo hice por amor. Para ver si así ella me amaría después de esta prueba”.
Apaga el televisor. Su corazón parece estar a punto de estallar. Sus ojos son dos ríos caudalosos, incontrolables. El silencio de la noche acentúa el grito amargo que sale de su garganta. La tenue luz de las estrellas se filtra apenas por los visillos de su ventana. En algún lugar del mundo ella duerme, plácidamente, el sueño del olvido (o, por lo menos eso es lo que él cree) Mientras en su cabeza permanece, nítido, su recuerdo.

Otoño, 2009

sábado, 21 de noviembre de 2009

Shalom Javerim (hola amigos, en hebreo)

Comienzo por decir que no sé qué impulso irracional me condujo a integrarme de lleno al ciberespacio... Yo! Que siempre dije que no caería en tales manifestaciones de la comunicación actual... Yo! que siempre renegué de lo impersonal que esto me resulta... ¡Heme aquí! Escribiendo para no sé quién, una sarta de barbaridades con el único fin de poder compartir con amigos entrañables (incluso aquellos que hace tiempo no abrazo) este espacio virtual abierto a quien quiera utilizarlo.
Tal vez sí sé qué me movió a hacer esto... tal vez fue, justamente, la imposibilidad de abrazar realmente, físicamente, a personas que he querido y que quiero demasiado como para no congregarlas aquí (al menos) y así poder "estar" cerca de algún modo, sie esto fuese posible.
Bienvenidos y considérenlo "su casa".
Los abrazo
Teresa